Submarinismo en la Costa Brava

La Costa Brava acoge un turismo especializado en las excursiones subacuáticas que la hace uno de los principales destinos del Mediterráneo Occidental de este sector. ¿Por qué vienen miles de personas al año para bucear en nuestras aguas? La verdad es que nuestra costa ofrece paisajes submarinos y sorpresas faunísticas que permanecían en el misterio antes de la invención de la escafandra autónoma por Jacques-Ives Cousteau en los años 40.

Uno de los paseos submarinos que más me gustan es levitar sobre un prado de hierba marina acariciando las puntas de sus hojas con mis dedos. Estos prados marinos son conocidos entre los pescadores de la Costa Brava como “alguers”, sin embargo no se trata de algas sino de auténticas plantas con raíces, tallos subterráneos y flores con frutos que hace millones de años se adaptaron a vivir en agua salada.


submarinisme1La hierba marina más extendida en nuestro litoral es la posidonia (Posidonia oceanica) y tiene un papel ecológico fundamental pues actúa de guardería de alevines de peces, y da cobijo a organismos que sólo se encuentran sobre las hojas maduras de posidonia. esta hierba marina es un sumidero muy efectivo de dióxido de carbono que se acumula en forma de rizomas enterrados con el paso de los milenios bajo el manto del prado marino.

El gobierno autónomo de Catalunya, en colaboración con universidades locales ha puesto en marcha una campaña de supervisión de la extensión de los prados marinos en la Costa Brava para evaluar su regresión así como las medidas para detenerla.Otra de las satisfacciones que atraen a los buceadores en nuestra costa es la contemplación del coralígeno. ¿Qué es el coralígeno? ¿Ha visto Vd. la paleta de un pintor de óleo? Probablemente se la podrá imaginar… Colores calientes como el rojo vivo, naranja, amarillo canario, rosado, al lado de tonalidades moradas, azules, violeta y un sin fin de colores, todos ellos abigarrados en una pequeña superfície. Es la piel de esponjas, briozoos, corales, algas calcáreas, pólipos coloniales o solitarios que ocupan hasta el último centímetro cuadrado de roca en rincones oscuros donde las algas fotófilas no llegan a proliferar.

submarinisme2A mi me gusta disfrutar de las texturas del coralígeno y de su barroco cromático que descubro con mi linterna de buceo, esta comunidad biológica, de naturaleza más zoológica que botánica,es un escaparate de sorpresas para el detallista que gusta de entretenerse con las cosas pequeñas.

Mi abuelo me contaba que tuvo que hacer un vivero de langostas en el embarcadero delante de su casa para mantenerlas vivas pues pescaba con frecuencia muchas más de las que podía consumir mi família. Eran otros tiempos en que las langostas proliferaban y eran frecuentes incluso justo bajo la rompiente de la mar. Yo no he tenido el privilegio de vivir aquellas épocas de abundancia pesquera, pero paradójicamente he podido mirarme cara a cara con las langostas en su ambiente, allí donde mi abuelo nunca las vió.

Estos crustaceos son unos incondicionales del coralígeno, les encantan las anfractuosidades de las rocas, son tímidas y con frecuencia las detecatamos en sus escondrijos al ver sus inconfundibles antenas proyectadas desde su escondrijo hacia el mundo exterior. Los avistamientos de langostas son afortunadamente comunes en la Costa Brava y sin duda constituyen una satisfacción entre los buceadores. Los bogavantes son más escasos pero presentan una notable territorialidad que hace posible visitarlos en sus escondrijos en inmersiones sucesivas.

submarinisme3La Costa Brava es un queso de gruyère allí donde los acantilados de piedra calcárea se encuentran con el mar. El agua de lluvia ha erosionado las entrañas de la roca creando pasadizos que en muchas ocasiones se conectan con el mar. La inmersión en cuevas submarinas requiere una preparación especial y un equipo adecuado para su práctica segura.

Hay entornos semicerrados de belleza espectacular aptos para el buceador un poco experimentado donde se puede contemplar contraluces mirando hacia la claridad de la entrada, o se pueden explorar cámaras de aire con estalactitas de formas fantásticas.En el corazón de la Costa Brava, las Islas Medas, se puede contemplar meros grandes como muebles a corta distancia, su comportamiento allí es diferente que en otros lugares al gozar de total protección contra la pesca y también debido que algunos buceadores les ofrecen alimento.

Es casi imposible bucear en Medas sin ver un mero, y además con frecuencia nos encontraremos envueltos por un enjambre de sargos y obladas como si nos hallásemos sumergidos en un Aquarium de última generación. Las Islas Medas están a una milla de distancia de L’Estartit y constituyen una reserva natural, hay salidas diarias en barco para vistarlas en excursiones subacuáticas o para ver el fondo através de la quilla de cristal. Otra reserva interesante es el Parque de Cap de Creus donde las aguas suelen ser más transparentes por efecto de las corrientes y gracias a que no desaguan ríos importantes en sus cercanías, se puede visitar sus fondos marinos concertando salidas de buceo en Roses, Cadaqués o Port de la Selva. La tercera reserva marina que menciono es la de Ses Negres en Begur.

submarinisme4Aparte de las zonas protegidas existen muchos quilómetros de costa fascinantes que merece la pena descubrir, yo recomiendo el macizo del Montgrí, entre L’Estartit y L’Escala al cual se accede desde cualquier centro de buceo situado en estas dos poblaciones.

La manera más segura de descubrir el buceo por primera vez es dejarse llevar de la mano de un profesional en lo que aquí llamamos un “bautizo de buceo”. Normalmente cuesta unos 40 € y la experiencia consiste en bucear acompañado de un monitor a poca profundidad durante unos 25 minutos. Los bautizos pueden realizarse desde la playa o la costa o desde el barco según la logística del centro de buceo, pero en cualquier caso no se pueden realizar en las reservas marinas pues allí sólo se permite el acceso a buceadores titulados ya que la frágil naturaleza de los organismos del fondo podría verse dañada involuntariamente por las incursiones de personas inexpertas.

Si la primera experiencia resulta muy satisfactoria se puede dar el paso hacia la obtención de una titulación de buceo. Esto implica concertar un compromiso con un instructor cualificado en un centro de buceo donde se seguirá un curso teorico-práctico al final del cual se obtiene una licencia para bucear.

El sistema de enseñanza más extendido en la Costa Brava es el P.A.D.I. (Professional Association of Diving Instructors), esta escuela internacional de buceadores es la más popular en todo el mundo y sus licencias están reconocidas en todos los mares. El precio del curso básico de buceo es de unos 350 € y su duración es a partir de los 4 días como mínimo.

El buceo es una actividad adictiva, cuanto más se practica más se disfruta, cada vez más se está convirtiendo en una actividad familiar donde los niños a partir de 12 años pueden titularse y compartir la afición con sus padres. Los centros de buceo son el punto de información donde Vd. podrá satisfacer su curiosidad acerca de las posibilidades de esta nueva forma de conocer la Costa Brava.

¡Felices inmersiones!

*Las fotografías de este artículo han sido cedidas por Pepe Navarro.

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